El FC Barcelona volvió a escribir una página dorada en la historia del balonmano al proclamarse campeón de la Supercopa Ibérica 2025, derrotando al Sporting CP por 35-34 en una final vibrante que se resolvió desde la línea de siete metros.
El encuentro estuvo marcado por la igualdad de principio a fin. El conjunto portugués llegó a los minutos finales con ventaja (29-31), pero los azulgranas supieron reaccionar en los momentos de mayor presión. Un gol decisivo de Timothey N’Guessan permitió igualar el marcador (31-31) y forzar la tanda de penaltis.
En esa lotería final emergió la figura de Viktor Hallgrimsson, que detuvo el último lanzamiento de Carlos Álvarez y selló así la cuarta Supercopa Ibérica consecutiva para los culés. Con esta victoria, el Barça mantiene su hegemonía en la competición, siendo hasta ahora el único campeón desde su creación en 2022.
El pabellón de Matosinhos fue testigo de un duelo de altísimo nivel, en el que tanto el Barça como el Sporting demostraron por qué son dos de los clubes más potentes del panorama europeo. Sin embargo, la sangre fría y la experiencia blaugrana volvieron a marcar la diferencia en el momento decisivo.
Con este nuevo título, el FC Barcelona arranca la temporada 2025/26 con las mejores sensaciones posibles, reafirmando su condición de referente absoluto en el balonmano ibérico y europeo.