La selección española juvenil de balonmano volvió a demostrar su solvencia en el Mundial de El Cairo tras imponerse con claridad a Arabia Saudí por 37-25, en un encuentro que dejó patente la superioridad del combinado nacional. Desde el pitido inicial, los pupilos de Nacho Moyano marcaron el ritmo del partido, imponiendo una defensa sólida y un ataque rápido que desarboló a su rival.
El gran protagonista del choque fue Marcos Fis, que lideró la ofensiva española con una actuación sobresaliente tanto en la finalización como en la creación de juego. España, que ya había sumado victorias en sus anteriores compromisos, controló en todo momento el marcador, llegando al descanso con una renta cómoda que supo administrar en la segunda parte.
Con este resultado, el conjunto nacional encarrila su clasificación para los cuartos de final y afronta con optimismo los próximos retos. El próximo duelo será determinante para definir su posición en el grupo y, de paso, medir sus aspiraciones ante rivales de mayor entidad.